Situación actual

La Expedición a Alturia III. Novalonkkir: Futuro Incierto.

Novalonkkir, es una de las principales colonias del Nuevo Continente, caracterizada por una extraña democracia pura en la que todos sus ciudadanos son iguales ante la ley, todos tienen la misma capacidad de intervenir y de decidir en todos aquellos asuntos que se consideran de interés para la colonia. Cada ciudadano tiene voz y tiene voto, y lo emplea a su libre albedrío. Sin embargo no todos los que habitan el pueblo son ciudadanos. Una vez al año en la Gran Asamblea se decide quienes serán los nuevos ciudadanos y aquellos que no son aceptados son expulsados del pueblo. Aquellos que llegan al pueblo entre Gran Asamblea y Gran Asamblea reciben buen trato por parte de los ciudadanos, permitiéndoles vivir en el pueblo y, al menos hasta ahora, dándoles alojamiento y otras facilidades, pero no pueden participar de la vida pública hasta que se celebre una nueva Gran Asamblea.

La última se celebró hace unos pocos meses, trayendo consigo un nuevo moderador, el reparto de las tierras del pueblo en forma de concesiones anuales, y grandes revelaciones. Desde entonces el tráfico marítimo se ha reabierto y son muchos los que han llegado desde el Viejo Continente: colonos y artesanos que buscan un lugar donde asentarse y vivir de su trabajo, exploradores, aventureros, comerciantes… Hay quien dice que  los gobiernos de Therbas pretenden acabar con Novalonkkir, o asimilarla a sus dominios, y que han enviado espías y los han infiltrado entre los nuevos colonos.

Desde el interior de Alturia han llegado también miembros de todo tipo de pueblos, gentes del Pueblo Libre, hombres-pez, representantes de la Bendecida Liga de Creyentes de Ajpra, y por el río han llegado los hasta ahora desconocidos panzanos. Hay quien dice que en camino al pueblo se encuentran también miembros del pueblo bárbaro conocido como Nekkad. El pueblo ha dispuesto de unos terrenos un tanto apartados para que todos estos alturianos puedan pernoctar y hacer vida mientras duren sus visitas Novalonkkir. La posible presencia de gentes de Ajpra y de Nekkad se ve como una casi segura fuente de conflicto, debida a la guerra sin cuartel que tienen en marcha, y muchos en el pueblo temen verse envueltos.

Las noticias de que un temible mago, conocido como Rozthinger puede estar buscando venganza sobre Novalonkkir también asustan a muchos de los pobladores. Por lo que se ve este personaje ya acabó, sin dejar supervivientes, con la tribu rozth del agua que se asentaba previamente en este lugar. Recientemente se habría visto obligado a dejar su refugio, lo que podría haber desatado su ira.

El problema de los hombres-lobo también está dando mucho que hablar. Los recién llegados asumen a duras penas la noticia de que hay al menos un hombre-lobo entre los habitantes del pueblo, pero los problemas no se quedan en eso. Una partida de caza llegó a un acuerdo con el llamado “hombre-lobo primigenio” según la cual la gente no iría al interior del bosque y él y los suyos no entrarían en los terrenos de cultivo de Novalonkkir. Sin embargo la Gran Asamblea no llegó a ratificar esa norma y ahora con todos los recién llegados parece muy difícil hacerla cumplir. ¿Dónde conseguirán recursos para todos si no pueden entrar en lo profundo del bosque? ¿Quién podrá obligar a los no-ciudadanos a cumplir el acuerdo? Los rumores sobre otros seres sobrenaturales siguen siendo murmurados entre las casas del pueblo, artefactos de los antiguos habitantes siguen apareciendo al labrar los campos y la vida de los aldeanos no ha cambiado en demasía.

Para colmo de males, el nuevo moderador ha partido dejando de nuevo el cargo vacante. No es tiempo de una Gran Asamblea, pero el pueblo sí que va a hacer una reunión menor en la que se elija un sustituto, y nunca se sabe lo que puede salir de una Asamblea.

Por fortuna muchos de los edificios planeados tras la Gran Asamblea ya están funcionando, el pueblo cuenta con su hospital y con su escuela, así como con el lupanar. Los juegos de azar han empezado con fuerza y tanto ciudadanos como visitantes hacen uso de las nuevas diversiones del pueblo.

Sin embargo, hay tensiones entre unos y otros. Las posibilidades de medrar por parte de un visitante están muy reducidas por las normas que favorecen plenamente a los colonos, cosa que se va haciendo patente con cada día que pasa. Ya han empezado las disputas y siguen llegando nuevos visitantes que desequilibran el poder en el pueblo.

¿Serán capaces las clases trabajadoras de seguir manteniendo el sistema? ¿Habrá un cambio de gobierno? ¿Cuán grande será el conflicto entre ciudadanos y colonos? ¿Se mantendrá contenido el problema de los hombres lobo? ¿Qué hay del malvado Rozthinger, atormentará a la colonia como lo hizo con el antiguo pueblo del Agua? ¿Cómo irán las relaciones con los pueblos nativos? ¿Llegará la guerra entre Ajpra y Nekkad hasta Novalonkkir? Estas y muchas otras son las preguntas que se resolverán, ¿cuál será tu parte en las respuestas?

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